El escudero de dios pdf gratis

Nihilista es la persona que no se inclina ante ninguna autoridad, que no acepta ningún principio como artículo de fe” y se extendió de manera extraordinaria en la sociedad rusa de la segunda mitad del siglo XIX con distinto significado: para los conservadores era ofensivo, para el escudero de dios pdf gratis llamados “revolucionarios demócratas” era una señal de identidad. La palabra pronto se convirtió en un término de burla para las generaciones jóvenes radicales.

Antístenes vivía según su propia ley, la que él mismo eligió para sí. Las leyes establecidas, las convenciones sociales no eran para este sabio que, como todos los cínicos, despreciaba las normas, las instituciones, las costumbres y todo lo que representa una atadura para el hombre. Optó por llevar una vida austera y adoptó la indumentaria cínica, como su maestro. Desde sus comienzos en Atenas mostró un carácter apasionado. Pone en práctica de una manera radical las teorías de su maestro Antístenes. Lleva al extremo la libertad de palabra, su dedicación es criticar y denunciar todo aquello que limita al hombre, en particular las instituciones. Propone una nueva valoración frente a la valoración tradicional y se enfrenta constantemente a las normas sociales.

Se considera cosmopolita, es decir, ciudadano del mundo, en cualquier parte se encuentra el cínico como en su casa y reconoce esto mismo en los demás, por tanto el mundo es de todos. La leyenda cuenta que se deshizo de todo lo que no era indispensable, incluso abandonó su escudilla cuando vio que un muchacho bebía agua en el hueco de las manos. Crates, a diferencia de su maestro, era un hombre amable y tranquilo, que le valió el sobrenombre de “el filántropo”, así como el de “abrepuertas” porque la gente le llamaba a sus casas para pedirle consejo y charlar con él. Para Crates la filosofía le libera de su esclavitud externa, en cuanto a la familia, la propiedad o las costumbres sociales y le libera también de esclavitud interna, de sus opiniones, manteniendo su radical libertad individual.

La década de los sesenta es considerada como la década del nihilismo. De carácter fundamentalmente intelectual, el nihilismo representó una reacción contra las antiguas concepciones religiosas, metafísicas e idealistas. Los jóvenes nihilistas, retratados como rudos y cínicos, combatieron y ridiculizaron las ideas de sus padres. Su sinceridad rayaba la ofensa y el mal gusto, y esta actitud fue lo que más pareció definir a este movimiento. Criticaban las posiciones esteticistas en el arte por recrearse con la belleza en abstracto y carecer de una utilidad social real. 1860 que la publicación se convirtió en representativa de esta tendencia. Písarev interpretaba las relaciones personales, afectivas o laborales e incluso el desarrollo histórico, desde una vertiente fisiológica.

En uno de sus artículos sobre Moleschott, llegó a afirmar que la hostilidad en torno al progreso era consecuencia de una dieta poco nutritiva y que, al contrario, una dieta equilibrada conduciría a un desarrollo completo del potencial intelectual. Písarev calificaba los ideales de alucinaciones, por no poder ser experimentados mediante los sentidos. Písarev y otros jóvenes nihilistas. En este artículo Písarev defendía que ningún tipo de conocimiento o convicción debía ser aceptado como artículo de fe. Sólo los sentidos podían constituir la base para la construcción del conocimiento, dejando de lado toda especulación y teorización vacía.

El método científico, con la observación y la experimentación, nutría perfectamente esa necesidad de asimilar el conocimiento fisiológicamente. La concepción sensualista la empleaba también Písarev para justificar la conducta de los individuos. Estos debían guiarse por impulsos naturales y por un calculado egoísmo, despreciando convenciones y tradiciones de todo tipo. Los prejuicios y obligaciones religiosos, familiares o sociales debían también ser rechazados.

Bazárov se convertía así en el referente de la publicación. El bazarovismo o nihilismo se extendía como el cólera, y nadie podía pararlo, expresaba éste. No obstante, la imprenta ilegal fue detectada y las pistas obtenidas dieron con la identidad de Písarev. Písarev un permiso para continuar publicando desde el presidio.